Senator International Chile S.A. / Servicio de Impuestos Internos Vuelve a Tabla
Texto de la sentencia
C.A. de Santiago
Santiago, nueve de agosto de dos mil diecisiete.
Proveyendo a fojas 620 y 621: téngase presente.
Visto:
Se reproduce la sentencia en alzada y su complemento.
Y teniendo, además, presente:
Primero: Que es un hecho que se encuentra zanjado con la sentencia de segunda instancia dictada con fecha 27 de octubre de 2015, el hecho que la contribuyente Senator International S.A. tomó conocimiento del proceso de fiscalización realizado por el SII que desencadenó en la emisión de la resolución que se encuentra reclamada en autos
Segundo: Que una vez, remitidos los antecedentes al juez no inhabilitado a fin de que dictara sentencia de primera instancia respecto del fondo de lo debatido, para rechazar el reclamo en contra de la Resolución 215100000114 de 19 de noviembre de 2012, el juez a quo, estimó que los antecedentes contables fueron insuficientes para determinar el resultado tributario de la contribuyente, que permitiera dar lugar a la devolución de PPM solicitado, fundado en que no se acompañaron los antecedentes de respaldo de las cuentas de ganancia y pérdidas que aparecen en el balance que fue presentado, así como tampoco acompaña análisis sobre la determinación de su renta líquida imponible, siendo la determinación de la renta líquida imponible y sus ajustes, un requisito necesario para saber si procede o no la devolución solicitada por la reclamante.
Tercero: Que analizados los antecedentes contables aportados durante el término probatorio, hasta el momento de la dictación de la sentencia, estos sentenciadores no pueden sino concordar con lo expuesto en el motivos octavo.
Cuarto: Que, en relación a la prueba documental aportada en esta instancia, singularizada a fojas 515 y siguientes, la misma constituye una documentación contable cuyo análisis debió ser materia no sólo de la fiscalización, sino de la apreciación por parte del juez a quo. En efecto en relación a esta documentación, cabe señalar que el artículo 148 del Código Tributario dispone como regla, que todas aquellas materias no sujetas a disposiciones especiales del Libro Tercero, se aplicará, en cuanto fueren compatible con la naturaleza de las reclamaciones, las normas establecidas en el Libro I del Código de Procedimiento Civil.
Quinto: Que a su tiempo el artículo 207 del Código de Procedimiento Civil por regla general no admite prueba alguna en segunda instancia consagrando como únicas excepciones los casos contemplados en los artículo 310, 348 y 385, del mismo Código, refiriéndose el segundo de ellos a la posibilidad de presentar instrumentos hasta antes de la vista de la causa.
Sexto: Que, la aplicación supletoria de la normativa precedente del Libro I del Código de Procedimiento Civil no es automática, sino que sólo en lo posible en cuanto sean compatibles con la naturaleza de las reclamaciones tributarias, las que presuponen en su primera fase la existencia de un procedimiento administrativo que se sigue ante el Servicio de Impuestos Internos, organismo que tiene el carácter eminentemente técnico, cuya función exclusiva y excluyente es la aplicación y fiscalización de todos los impuestos internos fiscales o de otro carácter en que tenga interés el Fisco y cuyo control no esté especialmente encomendado por la ley a una autoridad diferente, ello dadas las particularidades contables, financieras e impositivas de la materia descrita.
Séptimo: Que al entrar en controversia con el ente fiscalizador, todo contribuyente tiene la posibilidad de interponer los reclamos que estimen pertinentes ante los Tribunales Tributarios y Aduaneros competentes, órganos jurisdiccionales letrados especializados e independientes, para que resuelvan el conflicto jurídico que se origine entre el contribuyente y la administración impositiva fiscal. Dada la especialización y conocimientos no sólo de normas tributarias sino también contables, estos Tribunales entre su personal cuentan con un profesional expertos, quienes poseen las competencias para abocarse al estudio y determinación de la procedencia de la contabilidad aportada por el contribuyente. De allí el carácter técnico y especializado de dicha judicatura, sobre la cual se deben rendir todos los medios de prueba pertinentes para acreditar la pretensión.
Confirma lo anterior, el hecho que la incidencia de inadmisibilidad probatoria sólo puede impetrarse en primera instancia, dado que dicha circunstancia supone la obligatoriedad de rendir la prueba documental en dicho estadio procesal.
Octavo: Que, por lo que se viene señalando, las funciones del órgano administrativo como las jurisdiccionales están perfectamente delimitadas, sin que las partes por la vía de omitir acompañar oportunamente los documentos justificativos de sus pretensiones, puedan pretender transformar esta sede de segunda instancia, en una suerte de única fiscalización de su documentación contable, rol que esta Corte no puede asumir, máxime si como en el presente caso el análisis de toda la documentación acompañada en esta instancia, no puede por su solo análisis conforme a las reglas de la sana critica, llevar a una conclusión contraría a la sustentada por el fallo en alzada. A mayor abundamiento dicha documentación no puede en esta instancia ser materia de una solicitud de peritaje por parte del apelante.
Noveno: Que lo anterior, no debe ser confundido con aquellos aspectos propios de la valorización conforme las reglas de la lógica, máximas de experiencia y de los conocimientos científicamente afianzados, en aras de justipreciar el conflicto jurídico planteado en la especie y la manera que el tribunal de la instancia la valoró. En cambio, en el caso de marras, no es a ese examen probatorio de control al que se recurre por quien la agrega en forma tardía, ya que aparece evidente que al entregar numerosa prueba documental, es claro el propósito de que sea esta jurisdicción, la que los evalúe en una suerte de única instancia de fiscalización administrativa, lo que conforme ya se explicó es a todas luces improcedente dada la naturaleza del conflicto jurídico planteado.
Décimo: Que en consecuencia, estos jueces son de parecer que la documentación agregada en esta instancia, en realidad no sólo no se encuentra en el presupuesto excepcional que exige el artículo 148 del Código Tributario, para la aplicación de las normas supletorias establecidas en el Libro Primero del Código de Procedimiento Civil para ser acompañadas como prueba en segunda instancia por no ser compatibles los objetivos perseguidos por el contribuyente mediante su incorporación con la naturaleza de las reclamaciones tributarias no siendo posible efectuar con ellos una suerte de post fiscalización de la etapa administrativa y del conocimiento del Tribunal especializado de primera instancia, sino que además tal documentación por sí sola, sin ser objeto de una pericia contable, a la que el contribuyente no podría acceder ni aun estimando aplicable el artículo 207 del Código de Procedimiento Civil no puede formar en estos sentenciadores una convicción distinta a aquella a la que arriba el fallo en alzada.
Undécimo: Que atendido el mérito de lo obrado en autos y de acuerdo a lo dispuesto en el artículo 144 de Código de Procedimiento Civil, esta Corte estima que el reclamante ha tenido motivo plausible para litigar, por lo que se le eximirá de las costas de la causa.
Por lo expuesto y lo prevenido las disposiciones legales citadas y artículos 140 del Código Tributario, se revoca la sentencia apelada de veintiocho de julio de dos mil dieciséis, escrita de fojas 460 y siguientes y su complemento de fecha dieciocho de mayo de dos mil diecisiete, escrita a fojas 569 y siguientes, sólo en cuanto condena en costas a la reclamante y, en su lugar, se declara que la parte queda eximida de dicha carga procesal.
Se confirma, en lo demás apelado, la referida sentencia y su complemento.
Regístrese, notifíquese y devuélvanse, en su oportunidad.
N°Tributario y Aduanero-283-2016.
Pronunciada por la Undécima Sala, integrada por los Ministros señor Juan Manuel Muñoz Pardo, señor Fernando Ignacio Carreño Ortega y el Abogado Integrante señor Jorge Norambuena Hernandez. Autoriza el (la) ministro de fe de esta Iltma. Corte de Apelaciones de Santiago. En Santiago, nueve de agosto de dos mil diecisiete, se notificó por el estado diario la resolución que antecede.